Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Ojos negros colmillos blancos

Ojos negros, colmillos blancos (Segunda parte de dos)

“ La clara luz de la luna llena se colaba por las rendijas de las paredes destrozadas. Me quedé quieta, de pie, respirando el fresco aire nocturno mezclado con la nube de polvo que había levantado con mi salto. Fuera de aquella sala, el canto de los grillos escondidos en el follaje marcaba el paso del tiempo con su melodía repetitiva. Mi corazón se acompasó con su ritmo y dejé que las emociones llegaran sin ponerles ningún tipo de cortapisa. Estaba nerviosa, pues estaba desobedeciendo la advertencia del Hacedor. Mis patas estaban pisando territorio vedado y peligroso. Me mantuve alerta y agudicé los sentidos. Con sigilo, me agaché y luego me refugié en la primera esquina que encontré. Allí, esperé un buen rato, a la espera de que algo hostil y desconocido viniera a por mí. Pero la noche avanzaba con la misma parsimonia del canto del grillo, y no llegó a suceder nada. Aun así, mantuve la cautela y decidí explorar un poco más aquella sala de tiempos pasados.

Ojos negros, colmillos blancos (Primera parte de dos)

“ Esta noche me he vuelto a escabullir. El corazón todavía me late deprisa, pero al final he conseguido regresar a tiempo, antes de que se diera cuenta de que yo faltaba. Supongo que aún no ha hecho su ronda y dentro de poco volveré a escuchar sus pasos ensordecedores retumbando en las alturas vertiginosas de la sala. Vendrá y echará un vistazo, como todas las noches, para asegurarse de que no falte ninguna de nosotras. Yo me haré la dormida, como llevo haciendo desde hace hace siete lunas. Hasta la fecha, el truco funciona. Él es demasiado grande y yo solo soy una más de las tantas hijas que almacena por las noches en las altas estanterías de su palacio.